Como parte de la Política de Fomento a la Gastronomía Nacional y del programa Ven a Comer, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) con el apoyo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), en el marco de las fiestas patrias organizó diversas actividades en algunos lugares del mundo para promover la riqueza gastronómica de México, patrimonio inmaterial de la humanidad.
Uno de esos lugares fue la ciudad capital de Etiopía, Addis Abeba, y Omar Cuéllar Bustos, el chef elegido para realizar el menú de la Quinta Semana Gastronómica Mexicana que tuvo lugar del 15 al 21 de septiembre en el Summerfield´s Restaurant del hotel Sheraton. “Para mí fue muy grato formar parte de esta iniciativa con la misión de fortalecer la presencia de México en una de las naciones más antiguas del mundo. Desde que recibí la invitación sabía que se trataba de una experiencia enriquecedora, también de una enorme responsabilidad y una tarea desafiante por la distancia, el horario, el equipo de trabajo y el manejo de los insumos”.
Después de más de una veintena de horas de vuelo, el chef Omar -miembro activo del Vatel Club México- arribó al aeropuerto etíope y atravesó los filtros correspondientes con una valija llena de ingredientes, entre los que destacaban nopales, queso panela y chiles poblanos. “Dude que autorizaran el paso de productos frescos, pero no hubo obstáculos. Los abarrotes también estaban en camino, los envié cuatro días antes para que llegaran a tiempo”.
Luego de un breve descanso, comenzó la intensa jornada al frente de la cocina del Summerfield´s Restaurant del hotel perteneciente a la colección de lujo de la cadena Starwood localizado en una zona desde la cual es fácil acceder al Estadio de Addis Abeba y el Centro de Conferencias ECA, así como al Palacio de Menelik II y la Catedral de la Santísima Trinidad, íconos turísticos del corazón urbano de Etiopía -el país donde nace uno de los ríos más largos de África, el Nilo Azul-.
El plan de trabajo consistió en preparar y montar un buffet para 60 personas diarias que incluyó una estación de cocina en vivo. Destacaron los platillos elaborados con carne de pollo, res y pescado, debido a que en aquel país no se consume carne de cerdo. Para sorpresa del chef, la sopa de frijoles y los frijoles refritos tuvieron una aceptación sin igual. “Quizá porque los cociné de forma sencilla, así como los hacía mi abuela, con cebolla frita”.
Además del tradicional pollo con mole y el mole de olla, la propuesta del chef Omar fue brindar a los comensales sabores que se encuentran en las calles, tianguis y mercados públicos de la Ciudad de México: esquites, chilaquiles, tostadas de tinga, tacos al pastor, sopes, quesadillas… Sabores que además de ser parte de un intercambio cultural, respondió al anhelo por disfrutar los sabores del hogar natal de la comunidad mexicana y latina en Etiopía, el primer país de África con el que México estableció relaciones diplomáticas en 1949 y con el que mantiene lazos estrechos de colaboración para impulsar el intercambio estudiantil.

